La invasión, sometimiento y opresión de los Amazighen de Canarias durante más de 100 años: ensayos bélico-religiosos para el asalto a América

La Historia oficial ha tratado de edulcorar denominando y resumiendo como “Conquista”, lo que en realidad fue, un siglo de invasiones, piratería, rapiña, asedios, guerras, incumplimiento de tratados, engaños y traiciones. El sometimiento, genocidio (que no exterminio) y claro etnocidio de los pueblos amazighen, de lo que luego fuera llamado Canarias, por la guerra y por todos los medios imaginables y sus consecuencias: la quema de cosechas, las violaciones, el hambre, las enfermedades, la esclavitud, usos de aborígenes en la invasión de otras islas y el exilio. Este es el gran mérito de los adelantados y sus bandoleros, venerados como héroes en sus pueblos natales. En realidad verdugos, violadores y asesinos sin escrúpulos en búsqueda de riqueza y poder. Todo bajo el palio de la cruz y el dominio por la espada.

Como en otras islas, en Tenerife la resistencia aborigen duró al menos 10 años más tras la fecha del sometimiento oficial de la isla (1496-1506). Con la mentira del “final” de la guerra trataban de apagar los focos de resistencia

Tras 1496, fecha oficial del sometimiento de las islas a la Corona de Castilla, fue Alfonso XIII, en abril de 1906, el primer Rey en visitar la colonia de Canarias, nada más y nada menos que 410 años después. En América tuvieron mejor suerte, ningún rey español pisó jamás las colonias americanas, o como el imperio las llamaba ” provincias de ultramar”. Esto demuestra la importancia y desprecio de la metrópolis por los territorios de su ” imperio”, donde dicen que nunca se ponía el sol.

La conquista de las Canarias: un ensayo bélico para América (1402-1501).

Javier García de Gabiola. (26 págs)

“….Así, tras unos 100 años de guerra en las Canarias, entre 1402 y 1501-1506, los castellanos se nutrieron de una experiencia que sería vital para la conquista de todo un continente: América. Allí, a semejanza de Vera con Doramas, los españoles centrarían sus esfuerzos en matar o capturar al líder
enemigo para así disolver su ejército, como más tarde harían Cortés en Otumba y Pizarro en Cajamarca. En América, los castellanos fueron conscientes de su superioridad bélica en campo abierto, y harían lo posible por atraer al enemigo a las llanuras, donde podían batirlos con la ayuda de la caballería y las armas de fuego. Los nativos sólo estarían en condiciones de derrotarlos en emboscadas. Por otro lado, cuando los guanches tornaron a la guerra de guerrillas, Vera recurrió a las operaciones formales de asedio si lograba arrinconar a los rebeldes, y Lugo incluso al engaño para obtener su captura mediante falsas conversaciones de paz, modelo también seguido en América. Incluso el modelo de organización de la conquista como capitulación ante el rey y posterior empresa comercial, sería el que se realizaría para la conquista del continente. Las Canarias fueron al final el campo de pruebas para el posterior dominio de toda América y el surgimiento del imperio español.

Tras cinco años de guerra de guerrillas, el de Lugo logró capturar hacia 1501 o 1506, la fecha que se deduce de los documentos no está clara, al líder de los rebeldes, Archajuaga de Adeje, mediante un ardid similar al que usó en La Palma, atraer a los guanches con una trampa, un engaño para obtener su captura mediante falsas conversaciones de paz.

Muchos guanches continuaron la resistencia en el sur de Tenerife refugiados en las montañas de Ichasagua, al nordeste de la actual Playa de las Américas, y para acabar con ellos se contrataron los servicios de un capitán flamenco experto en artillería y espingardas, Jorge Grimón. Este, con una tropa de tiradores partió en campaña contra el menceyato de Abona limpiando a disparos los riscos de la presencia de los guanches. Al final, tras cinco años de guerra de guerrillas, el Adelantado Hernández de Lugo logró capturar hacia 1501 o 1506, la fecha que se deduce de los documentos administrativos encontrados no está clara, al líder de los rebeldes, Archajuaga de Adeje, mediante un ardid similar al que usó en La Palma, atraer a los guanches a una
conferencia. Para ello se vistió a un soldado de obispo que convocó a los 200 guerreros rebeldes a un corral. Estos, fiados de la palabra del hombre de Dios, acudieron sólo para ser capturados y vendidos como esclavos (Bonnet y Reverón, “Jorge Grimón”).

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La conquista de las Canarias un ensayo bélico para América (1402-1501). Dialnet

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SIN NOTAS DIPLOMÁTICAS. Estudio que analiza las claves de la visita, tras la perdida de las colonias de Cuba, Puerto Rico y Filipinas 8 años antes, en 1898.

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